Felipe Melo: «En Brasil rotábamos para dar patadas a Messi»

Felipe Melo ha concedido una entrevista al diario Clarín, en la que ha hablado de la extrema dureza de su infancia y cómo el fútbol le ha ayudado a lidiar con los problemas de sus orígenes, hasta el punto de reconocer que, en ocasiones, después de entrenar, se encontraba con amigos suyos tiroteados. Además, ha elogiado a Leo Messi, ha explicado cuál era la estrategia de la selección brasileña para frenarle y ha hablado del posible interés de Boca.

Elogios a Messi: «Es el mejor de la historia».

Comparativa de Messi con Maradona y Pelé: «De Pelé no puedo decir nada porque no lo vi jugar. Y de Maradona tengo el recuerdo del Mundial 90 cuando le ganaron a Brasil con el gol de Caniggia. También la gente en Brasil dice que Zico es mejor que todos, pero yo la primera vez que lo vi jugar fue en su despedida, en el Maracaná. Yo vi jugar a Messi y es increíble. Más que Cristiano porque te puede hacer cinco goles, pero Messi te hace esos cinco goles y también les puede hacer goles a sus compañeros. Es más completo».

Sus enfrentamientos a Messi: «Es un jugador único. Cuando nosotros con la selección brasileña jugabámos contra él decíamos ‘tenemos que pegarle patadas una vez cada uno, tenemos que ir rotando’. Si no, es difícil, a un jugador así no hay manera de marcarlo. Y no digo pegarle patadas para romperlo, sino una falta táctica, cortarle el ritmo, molestarlo».

Infancia en la favela: «Nací y crecía en la peor favela de Río de Janeiro. Mi madre estaba siempre en casa con nosotros y mi padre trabajaba todo el día. Claro que no tenía comodidades, pero no me faltó nada. Desde pequeño soñaba con jugar al fútbol y si no… No sé qué hubiera sido de mi vida. Era fútbol o fútbol. A veces me iba a entrenar y a la vuelta me encontraba con que uno de mis amigos había sido tiroteado. El 95% de mis amigos de la favela no existen, están muertos. Eligieron otro camino y ya no existen. El 5% que quedó, logró salir, logró trabajar y hacer su vida».

Tentaciones en la favela: «He visto cosas increíbles en la favela de las que mejor ni hablo. He tenido oportunidad pero nunca quise meterme en la droga ni tener armas. Yo preferí el otro camino. Me acuerdo que los jefes del narcotráfico de la favela me decían ‘tú tienes futuro, no te quiero ver más acá, si te vuelvo a ver acá te pego un tiro en la cabeza’. Yo preferí trabajar y no ganar el dinero fácil».

Apoyo a Bolsonaro: «Yo salí a apoyarlo antes de la campaña, mucho antes, fui el primero. Porque me encantaba la manera que tenía de conducir la situación. Política es una cosa y fútbol es otra, yo no entiendo nada de política pero vi que era un chico que podía mejorar la realidad de mí país. Hoy gracias a Dios yo tengo amistad con él, hablamos siempre que puede y es un chico que no cambió nada, sigue siendo igual. Me encanta cómo hace las cosas. Pero si ganaba otro candidato iba a querer igual que cambie las cosas de mi país. Lo que pasa es que hay mucha gente de Brasil que es tonta y entonces ‘si vos sos Bolsonaro no podés jugar aquí o yo te ataco porque sos de Bolsonaro’. No, yo soy de Brasil. Quiero mucho a Bolsonaro porque es el que me da esperanza».

Amor por el fútbol argentino: «Sí, por la manera de jugar, de tratar de dejar el alma en el campo. El fútbol brasileño es diferente, es el samba, el tiki-taka. Por eso la gente dice que soy casi un argentino. Pero soy brasileño y amo a mi país. A mí me encanta cómo juegan los argentinos y cómo viven el fútbol. Y los argentinos no son solo patadas; el mejor jugador de la historia, que para mí es Messi, no pega una patada».

¿Futuro en Argentina?: «Yo pienso en el presente. Lo único que sé del futuro es que me falta poco para dejar el fútbol. No sé si dos, tres, cuatro años más, pero pasa rápido. Tiempo atrás era un niño que tenía el sueño de ser jugador de fútbol y ahora, en unos años, voy a estar cerrando una linda carrera. Claro que el fútbol argentino y la hinchada argentina son impresionantes, lo veo en la televisión, miro videos en Youtube. La hinchada argentina te da ganas de llorar. Yo jugué en el fútbol turco y los hinchas ahí están tan locos como los argentinos».

¿Estuvo cerca de Boca?: «Yo soy hincha de Boca, siempre lo dije: me encanta la hinchada, todo el mundo Boca, tengo ídolos de Boca. Pero es difícil decir si voy a jugar en Boca o si voy a salir del Palmeiras. Tengo dos años más de contrato acá, dentro de poco voy a llegar a los 150 partidos y, si sigo así, va a ser el club en el que más haya jugado en mi carrera. De Boca nunca me llamó nadie. Me acuerdo que cuando ganamos con Palmeiras en la Bombonera se empezó a hablar de que yo tenía que jugar en Boca, que era para Boca, pero nunca hablé con nadie».

Arbitrajes: «Los árbitros te rompen los huevos en todos lados igual, acá o en Europa. Pero son escuelas diferentes. En Inglaterra pegás una patada, la hinchada dice ‘ooooooh’ y el árbitro no pita nada. Si pegás la misma patada en España te sacan la roja. En Brasil, hay jueces que dejan seguir y otros que te expulsan. Por eso la Libertadores me encanta: hay algunas jugadas que si te toca un arbitro brasileño puede ser roja y con un argentino ni cobra falta».

¿Qué le gusta de Boca?: «El arquero me gusta mucho, Andrada. ¿Sabés quién me gusta? Un chico que en Brasil no jugaba como ahora, Wanchope. Me encanta. El colombiano también, el que es muy rápido, no me acuerdo el nombre pero es rápido, rápido».

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